
Luego 48 horas en las que el cohete chino Long March 5B orbitó la Tierra fuera de control, el Comando Espacial de Estados Unidos confirmó que los restos de la nave ingresaron en la atmósfera e impactaron sobre el Océano Índico.
Long March 5B había sido lanzado el domingo desde Wenchang, en Hainan, al sur de China, para poner en órbita a Weitan, el segundo módulo de la estación espacial china Tiangong, en etapa de desarrollo.
La Oficina espacial de Estados Unidos había advertido que el cohete caería durante el fin de semana, y criticó a la potencia asiática por protagonizar el tercer hecho de este tipo en los últimos tres años.
En mayo del año pasado, la NASA había criticado duramente a China por el cohete fuera de control que cayó en el Océano Índico. La agencia espacial de Estados Unidos calificó al país asiático de “irresponsable” con su basura espacial.
Según datos la agencia norteamericana el cohete chino pudo haber caído cerca de la ciudad de Bintulu, situada en la costa de Malasia.
Sin embargo, el organismo oficial de Estados Unidos recomendó remitirse “a la República Popular China para obtener más detalles sobre los aspectos técnicos del reingreso, como la posible dispersión de escombos y la ubicación del impacto”.
Por su parte, Bill Nelson, Administrador de la NASA declaró que: “La República Popular China no compartió información específica sobre la trayectoria cuando su cohete Long March 5B cayó a la Tierra”, en clara alusión a la falta de transparencia del país asiático en un tema tan delicado como el de una reentrada no controlada.
Según los informes preliminares, desde la Tierra se pudo rastrear la posición del cohete chino, pero no fue posible saber el lugar exacto de su caída.
Al variar el horario de caída también varía el lugar en el que pudo impactar, por lo que Argentina apareció en la lista de posibles lugares.
Fuente: TN