
Pese a los problemas que atraviesa China, entre los que está la pandemia del coronavirus (Covid-19) y la crisis de suministro mundial, Elon Musk destacó el crecimiento del país en materia de autos eléctricos, aun cuando su mayor "gigafábrica" está parcialmente frenada en Pekín debido a las cuarentenas estrictas que aplica el gobierno chino. ¿China sí, Estados Unidos no? Así parece últimamente: a principios de este mes, el CEO de Tesla dijo que los estadounidenses no quieren trabajar, mientras que sus homólogos chinos son mucho mejores cuando se trata de terminar el trabajo. Durante la cumbre 'Financial Times Future of the Car', declaró que China es una tierra de gente súper talentosa: "Creo que saldrán algunas empresas muy fuertes de China, hay muchas personas trabajadoras súper talentosas en China que creen firmemente en la fabricación". Además, elogió la cultura laboral china: "No solo quemarán el aceite de la medianoche, estarán quemando el aceite de las 3 am, ni siquiera saldrán de la fábrica, mientras que en Estados Unidos la gente está tratando de evitar ir a trabajar". Por otra parte, el CEO de Tesla aclaró que el proceso de adquisición de Twitter por 44.000 millones de dólares, que todavía está en proceso y tiene muchos problemas por delante, no afectará la operación de su gigafábrica en China. La polémica no es nueva. En American Factory, una controvertida película de 2019 producida por Barack y Michelle Obama se muestra la llegada de la fábrica china Fuyao Glass Industry a los galpones abandonados por la General Motors en Estados Unidos. El filme muestra un choque de culturas y sorprende a los trabajadores norteamericanos, que tienen que amoldarse a unas reglas que les son ajenas: "Tendrán media hora para un almuerzo pagado por ustedes mismos, habrá dos recreos de 15 minutos y no hay derecho a sindicatos, aunque llevaremos las mejores relaciones con los empleados", les anuncia un gerente. En la película, los norteamericanos se quejan las horas de trabajo y expresan su preocupación por los riesgos de seguridad y la protección del medio ambiente, mientras que se muestra cómo los chinos trabajan más horas -incluso sin ver a sus familias-, prestan poca atención a la seguridad y ofrecen poco rechazo contra las demandas de sus jefes, aunque algunas resulten abusivas. Fuente: BAEAmerican Factory