Las tropas rusas avanzan sobre Zaporiyia, una ciudad pacífica que promete una resistencia

Moscú ya controla la central nuclear ubicada en esta zona y todos las noches se escuchan los disparos de obuses y de metralla

Las tropas rusas avanzan sobre Zaporiyia, una ciudad pacífica que promete una resistencia
Mundo

 La ciudad de Zaporiyia asume que en los próximos días será la nueva línea de combate entre las fuerzas armadas de Ucrania y las tropas de Rusia que responden a las órdenes de Vladimir Putin. Ese futuro bélico inevitable no cambia el humor de la ciudad, que se aferra a sus tradiciones y a sus hábitos. El sábado existe el rito católico de tocar la campana cuando terminó la misa y de recorrer los mercaditos para comprar una ganga a mitad de precio. Y la costumbre continúa pese al ruido brutal de las sirenas que alertan sobre un eventual ataque de misiles enemigos.

Mujeres tocando la campana después de la misa en una iglesia de Zaporiyia. (Foto: Franco Fafasuli)Mujeres tocando la campana después de la misa en una iglesia de Zaporiyia. (Foto: Franco Fafasuli)
Un anciano de Zaporiyia recorre el mercadito que ofrece cosas baratas para el hogar y el uso personal. (Foto: Franco Fafasuli)Un anciano de Zaporiyia recorre el mercadito que ofrece cosas baratas para el hogar y el uso personal. (Foto: Franco Fafasuli)

La batalla de Zaporiyia comenzó dos días después de la invasión y hasta hora la ofensiva rusa es lenta y en constante avance. Las tropas de Moscú van corriendo la línea de batalla y los disparos ya se escuchan nítidos en el centro de la ciudad, que está a sesenta kilómetros del frente de combate.

Las fuerzas de ocupación controlan la ciudad de Melitopol, muy cerca de Zaporiyia, y su intención es introducir el uso del rublo en la zona. De esta manera, no sólo Moscú tendrá control de un territorio clave en su nueva ofensiva militar, sino que además podría manejar una parte de la economía local a través del rublo.

“El frente de batalla está muy cerca. Y todos tenemos miedo. A la noche se puede ver en el horizonte los flashes de los obuses y el ruido de la metralla es ensordecedor. Pero mientras tanto nos quedamos acá, es nuestra ciudad”, asegura Valerina Cherepanova, que es voluntaria en la Iglesia de Zaporiyia.

-¿Qué van hacer si los rusos llegan hasta acá con la ofensiva militar?-, preguntó Infobae.

-Cada uno hará lo suyo. Nosotros somos civiles, vamos a la iglesia. Y los demás defenderán a la ciudad, que es nuestra.

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