
La variante ómicron, que generó cifras récord de contagios en la Argentina y en el resto del mundo, ahora está asediando a la ciudad de Changchun, en el norte de China. Por el rebrote, que es uno de los más severos de los últimos dos años, las autoridades del país asiático ordenaron confinar a todos los habitantes de esa urbe, unas nueve millones de personas, que tendrán que cumplir normas estrictas hasta que la situación esté controlada.
Todas estas medidas fueron tomadas luego de que se detectaran 1369 casos en 24 horas, una cifra que parece insignificante si se la compara con los reportes diarios de otros países, pero que es la más alta registrada por China desde la primera fase de la pandemia, a principios de 2020. De este total, las autoridades censaron 158 casos importados y 814 casos asintomáticos.
El régimen al que ahora son sometidos los habitantes de Changchun implica que solo una persona podrá salir del domicilio solo una vez cada dos días para comprar los víveres necesarios y toda la población tendrá que practicarse un test de coronavirus. Además, el ayuntamiento de la ciudad ordenó el cierre de escuelas, comercios, del transporte público y está prohibido salir de la localidad.
Fuente: La Nación.