En la madrugada este viernes, dos delincuentes planearon el robo del siglo en una casa de comidas y ambos terminaron atrapados con menos de 2 mil pesos. Se trata de un delincuente que retomó sus andanzas pese a que pesaba una suspensión del juicio a prueba, mientras que el otro era un menor de edad.
Según revelaron las fuentes policiales, el delincuente identificado como Renzo Agustín Amaya ingresó al local de comidas junto a su compañero menor de 18 de edad, utilizando una barreta metálica de unos 69 cm de largo. De modo que rompieron la ventana del frente de un negocio de comidas ubicado en la intersección de calles Laprida y Amán Rawson, en el departamento de Rawson
Fue así como una vez rota la ventana, ingresaron al interior del local y comenzaron a armar el botín, el cual, estaba compuesto por: dinero en efectivo, un cargador, una mochila azul, una mini-pimer, una botella de Coca-Cola, una balanza eléctrica y una cortadora de fiambres.
Tras unos minutos, los malvivientes advirtieron que no podían sacar del lugar los elementos que pretendían sacar por la ventana por la cual ingresaron. Por lo que trataron de hacerlo por la puerta principal, provocando la rotura del picaporte y de los vidrios de la misma.

Debido a los ruidos que causaron en el interior de la casa de comidas, los delincuentes fueron escuchados por dos vecinos, quienes dieron aviso al 911. Una mujer, dueña de la casa vecina al comercio, golpeó fuertemente una puerta que da al local, lo que generó que Amaya y su compañero huyeran por la ventana, abandonando gran parte de los efectos que ya tenían preparados para sustraer.
Tras salir del lugar, se dieron a la fuga por calle Laprida, maniobra que también fue advertida por otro vecino que escuchó los ruidos y los vio escapar. Ante esta situación, fueron entrevistados por personal policial que había sido comisionado al lugar y al practicarles un palpado de urgencia, encontraron que Amaya tenía entre sus prendas de vestir $1660 en efectivo, en billetes de baja nominación.
De esta manera, los uniformados procedieron a su aprehensión e identificación de los sujetos, dando aviso de lo sucedido a los representantes del Ministerio Público Fiscal, quienes se constituyeron en el lugar del hecho al efecto de llevar a cabo las medidas de colección de elementos de convicción.
En tanto, Amaya permanecerá alojado en los calabozos de la Comisaría 6ta hasta su presentación ante el juez de Flagrancia. Mientras que el menor de edad fue puesto de inmediato a disposición del juez competente.







