
El presidente Alberto Fernández recibe este mediodía en la Casa de Gobierno a 10 gobernadores y dos vicegobernadores, en busca del respaldo parlamentario necesario para aprobar el acuerdo para la restructuración de la deuda con el Fondo Monetario Internacional en el Congreso.
El encuentro se desarrolla en el Salón Eva Perón y están presentes los mandatarios Ricardo Quintela (La Rioja), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Sergio Ziliotto (La Pampa); Gustavo Bordet (Entre Ríos), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Mariano Arcioni (Chubut), Omar Gutiérrez (Neuquén) y en representación de Santiago del Estero y de Santa Cruz, estarán los vicegobernadores Carlos Silva Neder y Eugenio Quiroga, respectivamente.
Tras la reunión, la comitiva se trasladará hasta Diputados, donde serán recibidos por el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa. Los acompañará el jefe de Gabinete, Juan Manzur.
Manzur junto al ministro Guzmán (foto de archivo: Franco Fafasuli)Manzur recuperó en los últimos días el protagonismo de sus primeras semanas como jefe de Gabinete, allá por fines de septiembre, cuando asumió en medio de una crisis de gobierno tras la derrota en las PASO, en reemplazo de Santiago Cafiero.
Ayer estuvo en el Congreso antes de la exposición del ministro de Economía, Martín Guzmán, con el claro objetivo de sentar la posición y sostener los argumentos del presidente Alberto Fernández de cara a la aprobación en el Congreso del proyecto de acuerdo entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional, que refinanciará el crédito que el organismo internacional otorgó en 2018.
La convocatoria de Manzur apunta a dar señales políticas de unidad, de cierta fortaleza interna que permita conseguir el mayor respaldo posible de los diputados y los senadores que responden a estos gobernadores. En la cuenta que hacen por lo bajo en la Rosada para el poroteo que siempre se realiza en una votación importante quieren asegurarse en diputados entre 50 y 60 votos (se necesita mayoría simple de 129 para que se apruebe el proyecto) y habría otros 25 votos en juego en la Cámara Alta (la mayoría simple se alcanza con 37).
En ese cerrar filas no aparece Axel Kicillof que a la misma hora participaba de la inauguración de la feria agropecuaria ExpoAgro en San Nicolás, y en la ciudad bonaerense de Campana, donde luego también desarrollará otras actividades como una recorrida por la fábrica Sidersa y la entrega de 14 patrulleros. La dificultad para el oficialismo es que entre los legisladores bonaerenses hay unos cuántos que responden al kirchnerismo y que se oponen a dar el sí o evalúan abstenerse cuando se vote el proyecto.
Tampoco están presentes el chaqueño Jorge Capitanich (de viaje por Europa), el formoseño Gildo Insfrán, ni la rionegrina Arabela Carreras.
Manzur y del ministro De Pedro con gobernadores de las provincias del norte argentino (foto de archivo)Hay otras ausencias que pueden considerarse lógicas porque se trata de distritos opositores. En esa lista se enrolan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mendoza, Corrientes, Córdoba y San Luis. En la provincia mediterránea, aunque gobierna el justicialismo, lo hace de la mano de Juan Schiaretti cuyos legisladores adoptan casi siempre posturas contrarias al oficialismo. Algo similar ocurre en territorio puntano donde los Rodríguez Saá y sus representantes tienen posiciones propias.
Manzur fue contundente durante su presentación en el Congreso. En sus palabras está la vocación del presidente Fernández. En su discurso envió dos mensajes distintos sin nombrar a los destinatarios. Uno a La Cámpora y otro a la oposición.
“Estamos en una instancia en la que necesitamos dar un cierre a esta negociación para evitar la interrupción de los compromisos de la Argentina. Una mirada crítica sobre el rol del FMI no es la razón para alentar el voto en contra en esta particular coyuntura”, aseguró, tres días después de que la agrupación ultra kirchnerista haya subido dos videos con críticas feroces al organismo internacional.
Los gobernadores de las provincias del norte argentino (foto de archivo)En un mensaje dirigido a Juntos por el Cambio, afirmó: “Estamos en una situación que nos llama a pensar y actuar por fuera de las divisiones políticas, con mucha responsabilidad. La Argentina no tiene los fondos necesarios para hacer frente a los vencimientos del 2022 y 2023. Nuestra responsabilidad es evitar, a través del diálogo, la discusión y el aporte constructivo, un escenario de default generalizado para la Argentina”.