Alberto Fernández: A Lázaro Báez lo vi una sola vez en mi vida en la casa de Néstor Kirchner

Alberto Fernández aseguró que conoció al empresario en Calafate, con quien solamente intercambió un saludo.

Alberto Fernández: A Lázaro Báez lo vi una sola vez en mi vida en la casa de Néstor Kirchner
País

El jefe de Estado fue el único testigo de la audiencia. Fue convocado por haber sido jefe de Gabinete de Cristina Kirchner cuando era presidenta de la Nación y en ese rol intervenía en la redistribución de partidas presupuestarias, entre ellas de la obra pública, uno de los temas que se investiga en el juicio.

“Me llama mucho la atención esta causa, son decisiones no judiciables”, dijo el presidente al contestar una de las primeras preguntas que le realizaron como testigo.

Asimismo, Fernández aseguró que “no existe ninguna norma que defina cómo se distribuye el gasto en obra pública en el Presupuesto. Es una decisión de carácter política no judiciable. Y esas decisiones que se están discutiendo en materia de Presupuesto no pueden ser arbitrarias”, ratificó.

El presiente arribó a los Tribunales de Comodoro PyEl presiente arribó a los Tribunales de Comodoro Py

Al ser consultado si le constaba que el Presupuesto que aprobaba el Congreso estaba dirigido a beneficiar al empresario Lázaro Báez, Fernández contestó: “No me consta que eso haya pasado”.

“Los criterios de asignación tienen que ver con las necesidad de cada jurisdicción. No hay una regla que dice: a cada provincia le toca tal cantidad de dinero en función de los habitantes que tiene. No hay una regla que diga cómo se distribuye el dinero de la obra pública”, añadió.

Asimismo, el mandatario negó haber recibido ordenes del por entonces presidente Néstor Kirchner para beneficiar con fondos públicos “a la provincia de Santa Cruz ni a ninguna otra provincia”, o a algún empresario en particular.

El presidente decidió declarar de forma presencial El presidente decidió declarar de forma presencial

La audiencia fue pública pero por la pandemia del coronavirus no se pudo acceder a la sala de audiencias. En la sala de audiencias estuvieron solo los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Andrés Basso, funcionarios del tribunal oral y el presidente Fernández.

En la plataforma virtual estuvieron los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, los abogados defensores y querellantes y los imputados que quieran conectarse, ya que no es obligatorio. Cristina Kirchner nunca presenció las audiencias del juicio en las que no está obligada a concurrir.

En una ocasión, el fiscal Luciani consultó cuáles son los criterios rectores a la hora de asignar las partidas presupuestarias. “Hay múltiples elementos que se tienen en cuenta”, respondió Fernández y ratificó que “todos creemos que la inversión pública es un gran motor para movilizar la economía”.

“Ahí hay un principio rector que son cuestiones de naturaleza política. Nosotros creemos que el Estado tiene que estar presente y motorizar la economía muchas veces a través de la obra pública y los criterios son de necesidad. Creemos que cuando la economía se retrasa o se ponen en situaciones difíciles, la obra pública es un enorme motorización”, ratificó.

Hay una suerte de fantasía de que acá se juntaban dos o tres personas y decían mandémosle plata a alguien. En los hechos es imposible que eso pasara. Eso es lo que me llame más las atención de este juicio. Cuando vi el procesamiento de Cristina me llamo la atención”, añadió Fernández. En ese momento el juez Gorini lo interrumpió porque el presidente se estaba extralimitando en su respuesta.

El Presidente mantuvo un tenso cruce con el fiscal Luciani, quien minutos más tarde le preguntó por su relación con Lázaro Báez.

A Lázaro Báez no lo conozco”, dijo en primera instancia. Aunque luego se desdijo y aclaró: “Lo vi una sola vez en mi vida en Calafate”.

Ante las repreguntas del representante del Ministerio Público, detalló: “Yo había viajado a Calafate con Néstor Kirchner, que estaba terminando su casa y lo conocí en el parque porque estaba haciendo alguna obra allí en Calafate; yo estaba con Néstor y él se acercó a saludar”.

Según precisó, ese encuentro -que estimó que fue en 2003 o 2004- incluyó muy pocas palabras: “Buenos días y mucho gusto”. “No lo vi nunca más en mi vida ni en Casa de Gobierno ni en Olivos ni en ningún lado”, especificó.

Visiblemente molesto, ante una consulta sobre las presuntas relaciones comerciales que mantenían los Kirchner con Báez, Fernández reiteró: “No lo conozco a Lázaro Báez, no sé qué hace de su vida, no sé qué empresas tiene, no sé qué vínculos tiene con gente; no lo sé”.

El jefe de Estado contestó que tampoco conoce a Ernesto Clarens, otro de los acusados en la maniobra investigada.

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