
El pequeño Rayan cayó accidentalmente el martes por la noche en el pozo seco de 32 metros de profundidad, estrecho y de difícil acceso, excavado en las inmediaciones de su casa en una aldea cercana a la localidad de Bab Berred, en el norte de Marruecos.
"En un momento de desatención, el pequeño cayó en el pozo que estaba preparando. No pude cerrar el ojo en toda la noche", declaró el padre de Rayan al sitio de información local Le360.
"Rayan es muy querido aquí en el pueblo, no solo en mi casa. Lo extraño, ya hace tres noches", dijo a AFP su abuela septuagenaria Laaziza.
Según la agencia de noticias MAP, los rescatistas pudieron suministrar al niño "agua y oxígeno a través de tubos".
Seguí en vivo on line el rescate
En la noche de ayer los rescatistas informaron que estaban solo a metros del chico y se estima que hoy podrían localizarlo. El último reporte indica que excavaron más de 28 metros y gracias a la cámara que conectaron pudieron observar que el menor está cubierto con tierra y tiene sangre en la cabeza, posiblemente de una herida que sufrió al caer.
Las autoridades señalan que cinco excavadoras trabajan en conjunto y a contrarreloj para llegar a más profundidad y ahí poder acceder a donde se encuentra el niño.