
Lo que era un viaje turístico se transformó en una pesadilla para un hombre holandés. Mientras visitaba Sudáfrica, el turista ingresó a un baño y no se dio cuenta de que en el inodoro había una serpiente, que cuando este se sentó lo terminó mordiendo en los genitales, provocándole una gran pérdida de sangre.
El caso fue publicado en el sitio Science Direct: "Se notó que su pene y escroto estaban hinchados, de color púrpura oscuro y dolorosos al ingresar al hospital", detalla el sitio. Tras el diagnóstico (la muerte del tejido en la zona del escroto), le dieron "múltiples dosis de un antisuero de veneno de serpiente inespecífico y antibióticos de amplio espectro".