
Hace 46 días que Leonardo Tur, permanece internado luchando por su vida en el Hospital Municipal San Luis de Bragado, luego de ser encontrado herido en estado inconsciente, tendido en medio de la vía pública de la ciudad bonaerense, durante la madrugada del sábado 28 de agosto pasado. Aunque la primera hipótesis sostuvo que el joven de 26 años había tenido un accidente vial en la moto, su familia lo niega, y reclama Justicia para que "la verdad salga a la luz".
Además, expresó que "en el barrio se sabe quiénes son los atacantes de Leo", aunque están libres porque "no hay pruebas suficientes para culparlos", comentó Laura a este medio, de tal manera, los mismos siquiera fueron llamados a declarar y permanecen en libertad.
Leo tiene dos hermanas mujeres de 32 y 18 años. Él es el del medio. Antes de quedar internado en estado crítico de salud trabajaba por su cuenta en la colocación de piletas. También jugaba a la pelota, y entrenaba. "Es un pibe bueno", lo describe Laura, por eso no entiende cuál fue el desencandenante que habría provocado el salvaje ataque a su hermano que lo dejó con 16 huesos de la cabeza rotos, traumatismo de abdomen, entre otras lesiones de gravedad.
La noche del viernes 27 de agosto Leo entrenó y después se reunió a comer un lechón con sus amigos. De acuerdo a las versiones de testigos, durante la reunión se habría generado una discusión con otro grupo. "Ellos estaban comiendo, y un chico lo quiso pelear a mi hermano, pero él le respondió que no, entonces agarró la moto y se fue"
Los presuntos agresores serían cuatro y viven en las torres del Fonavi. "Según declaró un testimonio, tras cometer el ataque contra Leo se habrían ido a un boliche a tomar, y el chico que le había pegado a mi hermano dijo que había sido él", remarcó Laura. No obstante, la joven afirmó que desconoce que vínculo tenían los presuntos atacantes con su hermano, aunque aseguró que se conocían. En el marco de la causa veinticinco testigos habrían declarado que hubo una discusión, aunque no se sabe el desencandenante que la oroginó.
Fuente: Crónica