
Tras la agotadora negociación política, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner se pusieron al teléfono y protagonizaron un frío diálogo personal bajo la consigna ni vencedores ni vencidos. Faltaban pocos minutos para el anuncio oficial que coronaba un nuevo avance de la Vicepresidente sobre el Gabinete que conduce el Presidente. La conversación dejó en claro que la crisis institucional quedó entre paréntesis hasta las elecciones del 14 de noviembre. Si el Frente de Todos no alcanza a Juntos por el Cambio a nivel nacional, el jefe de Estado y CFK asumen que habrá una nueva batalla campal por el poder entre la Casa Rosada y el Senado.
La táctica acordada por Alberto Fernández y Cristina consiste en aceitar la maquinaria electoral en las provincias propias, repartir pesos entre los votantes que no fueron a las PASO o apoyaron a los candidatos de la oposición, y desplegar una actividad hiperkinética en todos los ministerios.
Juan Manzur se puso al frente del pacto sellado por el Presidente y la Vicepresidente, y ya ha comenzado a exhibir un estilo diferente a su antecesor Santiago Cafiero. El flamante jefe de Gabinete activó su agenda con todos los gobernadores peronistas y su trato excede la discusión de partidas del presupuesto o los eventuales viajes de Alberto Fernández.
Manzur habla con sus colegas -tiene licencia como gobernador- sobre las relaciones de poder en el Frente de Todos, la convivencia del jefe de Estado con CFK y las posibilidades de revertir una derrota electoral que puso en jaque a la coalición oficialista.
Esa agenda de “La Bomba Tucumana” -así lo bautizaron en Balcarce 50 al jefe de Gabinete-, lo pone a Manzur en el centro del Gobierno y desplaza del escenario político a Eduardo “Wado” de Pedro, que permaneció en la Casa Rosada con el cargo de ministro del Interior.
Alberto Fernández está frío con De Pedro -inició la ofensiva de Cristina y no avisó al jefe de Estado-, y en el último viaje a La Rioja se notó la distancia entre ambos. Manzur conoce esa lógica de poder, lo ha hecho muchísimas veces en Tucumán, y aprovechará la coyuntura para avanzar sobre un territorio que estaba ocupado por La Cámpora.
Fuente: Infobae