
Este miércoles por la mañana una vecina del barrio Los Cipreses, en Santa Fe, fue atacada por la espalda cuando salió a barrer la vereda de su casa. Los agresores eran dos y circulaban en una moto que se detuvo cerca de las 10.30 a la par de la víctima, la rociaron con nafta y la prendieron fuego. Mientras Yanina gritaba de dolor escuchó la amenaza de uno de ellos y entonces siguió gritando, pero de miedo.
Los agresores fueron claros. Entre los insultos de ellos y los gritos de ella, uno le advirtió que “retirara la denuncia”. Fue entonces que, a pesar de que no los conocía, entendió que casi la matan porque hace cuatro meses señaló a un vecino de 65 años y a la esposa del hombre, de 35, por abusar sexualmente de tres menores, uno de ellos su hijo.
Tras pasar 24 horas internada en el Hospital Cullen por las quemaduras que sufrió, en particular en la cara y en una pierna, Yanina habló con el medio Aire Digital y entre lágrimas explicó que fueron varias las personas que, como ella, habían denunciado al presunto abusador, un expolicía. Uno lo denunció 14 veces, otro nueve y un tercero ocho. Las causas no avanzaron, pero ahora están todos en peligro.
De acuerdo al testimonio de la mujer, el acusado los amenazó verbalmente y con armas de fuego una vez que fue notificado de las denuncias. “Estoy destrozada como mamá y desesperada. No se puede creer por lo que estamos pasando”, expresó la víctima. Después indicó que su hijo de 9 años tiene problemas de salud por el trauma que le causó el abuso y ella misma confesó que apenas puede dormir por las noches. “Estoy mal, muy dolorida sobre todo en la cara y el brazo. Ya no se puede más y no sabemos qué hacer”, dijo, y agregó que, tras atacarla a ella, los agresores fueron a la casa de otra de las madres denunciantes.
Fuente: TN