La escribanía en la que se firmó la escritura es la de Susana Celani, en Capital. La casa que se vendió al Arzobispado es la de un jubilado de 78 años, que está ubicada en Ignacio de la Roza 644, en Caucete, a pasos de Diagonal Sarmiento y de la iglesia del departamento. El terreno no sólo cuenta con la vivienda, sino también con un salón comercial. Según los denunciantes, los hijos del jubilado, Sergio y Rubén López, el inmueble tiene un valor de unos 10 millones de pesos, mientras que la venta fue de 1 millón. No obstante, la plata no se encuentra ni en la casa ni en la cuenta del jubilado, según la denuncia. Parte de los datos de la transacción salieron a la luz luego de un pedido de informe del Juzgado de Paz de Caucete, a cargo de Luciana Salvá. La magistrada fue la que ordenó la internación judicial del jubilado, luego de que este tuviera un episodio de violencia con uno de sus hijos, a fines de diciembre pasado. El planteo fue de la familia, que acompañó el certificado médico de una psiquiatra. Antes de la internación, se llevó a cabo la operación comercial, de la que los hijos tuvieron conocimiento en mayo. A través de abogados, consiguieron un informe del Registro de la Propiedad en el que constataron la venta a favor de la Iglesia, aunque la escritura no está terminada. El documento establece que el propietario puede usar su inmueble hasta que fallezca. Así, después iba a quedar en manos del Arzobispado y no de los hijos.

Fuente: Diario de Cuyo