Argentina tuvo la quinta caída más fuerte del PBI entre los países del G20

En casos de COVID-19 por cada 100.000 habitantes, está tercera dentro de ese conjunto de naciones que comprende a las más desarrolladas

Argentina tuvo la quinta caída más fuerte del PBI entre los países del G20
Economía

Por el impacto de la extensión de la cuarentena preventiva de la pandemia, Argentina quedó quinta entre el conjunto de países del G20 que tuvieron una mayor caída en su Producto Bruto Interno (PBI) durante del segundo trimestre del año. Registró un descenso de 16,2% según datos del Indec en los tres primeros meses del aislamiento social obligatorio (ASPO) - abril, mayo y junio -, ajustado por estacionalidad, en relación al primer trimestre del 2020. El ASPO fue dictado por decreto por Alberto Fernández el 20 de marzo, y ya suma 209 días de cuarentena, con distintas fases y restricciones en los diferentes distritos del país.

Si se miran los indicadores epidemiológicos en paralelo a esta caída económica, con un total de 931.967 casos acumulados de COVID-19, según el último parte oficial de anoche del Ministerio de Salud de la Nación, Argentina se posiciona quinta entre los 19 países y la Unión Europea que integran en forma permanente ese foro mundial.

Pero si se toma la tasa de incidencia - confirmados por cada 100.000 habitantes- asciende al tercer lugar en el ranking de cantidad de contagios entre los miembros del G20, con 2.091 casos detectados sobre esa base poblacional.

En incidencia, en el ranking global de 150 países, Argentina está ubicada en el undécimo lugar. Las posiciones varían diariamente porque los totales de confirmados de nuestro país son muy parecidos a los de España y depende del momento en que se actualicen los datos.

Entre los países del G20, lideran la incidencia Estados Unidos y Brasil, con aproximadamente 2.400 casos por cada 100.000 personas. Francia y el Reino Unido tienen casi la mitad: 1.163 y 982 respectivamente.

Caída del Producto comparable al 2002

Si se compara el segundo trimestre del 2020 con el mismo período del año anterior, la caída interanual del PBI de Argentina fue aún más pronunciada: 19,1%. “Cayó mucho en abril, 26% respecto de igual mes del 2019, y luego se recuperó en mayo y junio. En julio, cuando hubo dos semanas de retroceso en la cuarentena y un agravamiento de la parálisis de la actividad, esa recuperación se frenó. Volvió a remontar en agosto, y aún no tenemos los datos de septiembre y octubre”, precisó el economista Orlando Ferreres. Los datos del Indec para el tercer trimestre del año aún no están disponibles.

Desde su consultora, Orlando J. Ferreres & Asociados, estiman que la caída para todo el año será del 11,7%. Para encontrar una caída similar, “hay que remontarse a 2002, cuando el PBI cayó 11% anual, aunque por motivos distintos, pero de igual proporción”, advirtió.

Para Laurence Boone, economista jefe de la OCDE, “la economía mundial se enfrenta a una incertidumbre sin precedentes ya que la evolución de la pandemia COVID-19 pesa mucho sobre las perspectivas económicas. Nueve meses después del brote inicial en Wuhan, todavía es difícil predecir la trayectoria del virus. Cada país se ha visto afectado de forma diferente y las estrategias de respuesta han variado”, advirtió en un documento publicado el mes pasado en el sitio de la OCDE Ecoscope. “A raíz de los confinamientos nacionales, la economía mundial se desplomó un 7,8% en el segundo trimestre de este año, una caída sin precedentes en tiempos de paz. El descenso habría sido más duro si los gobiernos no hubieran establecido una amplia red de seguridad para empresas e individuos”, analizó Boone.

¿Qué hubiera pasado sin la pandemia con el PBI argentino?, le preguntó Infobae a Ferreres. “El PBI hubiera aumentado algo este año, o al menos no hubiera caído. El gobierno dijo que prefería la salud antes que la economía. Países con una cuarentena menos estricta, como Uruguay o Brasil, pudieron amortiguar la caída, y tuvieron mejores resultados en el último trimestre”, advirtió.

Pese a las medidas implementadas por el Gobierno como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), o el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) para ayudar a las empresas a pagar los sueldos de sus trabajadores, que ya va por su cuarta ronda, Ferreres advierte sobre el crecimiento de la pobreza en Argentina. “En el cuarto trimestre de este año, estamos estimando que será del 52%, esto significa que más de la mitad de la población es pobre”, afirmó.

Con este diagnóstico de mayor pobreza coincide Boone. “En medio de esta incertidumbre sin precedentes, lo que sabemos es que el mundo será mucho más pobre de lo que hubiera sido sin el virus. Si nuestra proyección central de una recuperación gradual, después del repunte, se materializa, los ingresos globales serán USD 7 billones más bajos para fines de 2021 de lo que proyectamos hace menos de un año en noviembre de 2019. Esto equivale aproximadamente a perder la producción de un año de Francia y Alemania combinados”, sostuvo este economista de la OCDE.
 

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