
Boca Juniors se quedó con una nueva edición del Superclásico al vencer por 1 a 0 a River Plate en La Bombonera, en un encuentro cargado de tensión, polémicas y discusiones por las decisiones arbitrales. El equipo visitante terminó con dos futbolistas menos y cuestionó el desempeño del árbitro Nicolás Ramírez y del VAR.
El único gol de la tarde llegó en el primer tiempo, cuando Lautaro Di Lollo conectó de cabeza un tiro de esquina ejecutado por Sebastián Villa y venció al arquero Santiago Beltrán. La pelota parada fue suficiente para que el conjunto local consiguiera la ventaja.
El partido cambió a partir de la expulsión de Lucas Martínez Quarta, quien vio la tarjeta roja luego de una revisión del VAR por una infracción sobre Miguel Merentiel, cuando el delantero se encaminaba hacia una situación manifiesta de gol.
Con un jugador menos, River tuvo que reorganizar su esquema y perdió presencia ofensiva. Boca, por su parte, encontró más espacios y buscó ampliar la diferencia, aunque no logró concretar sus oportunidades.
En el complemento, el encuentro se volvió cada vez más friccionado. Las interrupciones, los cruces entre futbolistas y las protestas contra el arbitraje marcaron el desarrollo del juego.
La segunda expulsión llegó cuando Gonzalo Montiel también recibió la tarjeta roja, dejando al Millonario con nueve futbolistas. El lateral manifestó su enojo contra Ramírez y el responsable del VAR, Silvio Trucco.
Además de las dos expulsiones, River reclamó por dos posibles penales que generaron fuertes cuestionamientos y alimentaron la polémica durante y después del encuentro.
Con el pitazo final, Boca celebró una victoria especial ante su clásico rival, mientras que River se retiró con bronca por las decisiones arbitrales y un resultado que dejó mucho más que una derrota para analizar.