
La expectativa por el crecimiento de la actividad minera en San Juan comienza a generar movimientos en el mercado inmobiliario. Según advirtieron desde la Asociación de Inquilinos, algunos propietarios están optando por contratos de alquiler más cortos, con la intención de actualizar los valores o volver a ofrecer sus propiedades cuando aumente la demanda de trabajadores vinculados a la minería.
Víctor Bazán, presidente de la Asociación de Inquilinos de San Juan, señaló que ya se observan acuerdos semestrales, con aumentos cada dos meses que, según denunció, pueden superar la inflación. Además, expresó su preocupación por la posibilidad de que las familias sanjuaninas tengan dificultades para competir con los ingresos de quienes lleguen a trabajar en el sector minero.
Por su parte, Mauricio Turell, presidente de la Cámara Inmobiliaria de San Juan, reconoció que esta situación puede profundizarse. Según explicó, los propietarios podrían priorizar a trabajadores mineros por su mayor capacidad económica para afrontar los alquileres.
El dirigente inmobiliario también indicó que las primeras operaciones vinculadas con esta demanda se concentran principalmente en propiedades de alta gama, barrios privados y viviendas destinadas a ejecutivos.
El desafío de la oferta habitacional
Frente a este escenario, la disponibilidad de viviendas aparece como uno de los principales desafíos para San Juan. Entre las medidas anunciadas para ampliar la oferta habitacional se encuentra un plan de construcción de 30 barrios en los 19 departamentos, que contempla 2.240 viviendas y una inversión de 322.000 millones de pesos.
Mientras crecen las expectativas por el desarrollo minero, el mercado inmobiliario enfrenta el desafío de responder a una mayor demanda sin profundizar las dificultades de acceso a la vivienda para los actuales inquilinos de la provincia.