
El futuro de las dos plantas industriales de Stellantis en Argentina quedó nuevamente bajo la lupa luego de que el presidente de la compañía para Sudamérica, Herlander Zola, admitiera que el grupo analiza distintos escenarios, que incluso contemplan el cierre de una o de las dos fábricas que tiene en el país.
Stellantis cuenta actualmente con dos complejos industriales: El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, donde produce los Peugeot 208 y 2008, y Ferreyra, en Córdoba, donde fabrica el Fiat Cronos, la Fiat Titano y la Ram Dakota.
“Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos migrar de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar las dos”, sostuvo Zola durante declaraciones realizadas en San Pablo.
El ejecutivo señaló además que uno de los principales problemas está relacionado con los costos de producción. Según afirmó, el costo de la mano de obra en Argentina duplica al de Brasil y la estructura de proveedores locales también genera una desventaja competitiva.
La apertura de las importaciones, en el centro de la discusión
Desde Stellantis cuestionaron el impacto que tuvo la apertura comercial sobre la industria automotriz argentina. Zola sostuvo que, con un mercado cerrado, la producción local podía mantener un nivel de competitividad que actualmente se vio afectado por el ingreso de vehículos importados.
El avance de las marcas chinas y de los modelos fabricados en Brasil aparece como uno de los factores que más presión ejercen sobre las terminales radicadas en Argentina.
En ese contexto, Peugeot perdió participación en el mercado argentino: pasó de aproximadamente un 9% en 2025 a cerca del 5% durante este año. Para Zola, esa caída explica parte de los ajustes que debieron realizarse en la planta de El Palomar.
La situación también llevó a la empresa a reducir un turno y modificar el ritmo de producción en esa fábrica. Sin embargo, el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi, aseguró que existe producción prevista para 2026 y 2027.
Millonarias inversiones y un escenario de incertidumbre
La advertencia sobre un eventual cierre llega pese a las importantes inversiones realizadas recientemente por la compañía en sus dos plantas.
En Ferreyra, Stellantis anunció una inversión de US$385 millones para convertir el complejo cordobés en un centro de producción de pickups. En El Palomar, destinó otros US$270 millones para incorporar la fabricación del Peugeot 2008, además de inversiones anteriores para modernizar la planta y producir el 208.
Por ahora, la compañía mantiene sus operaciones en ambas fábricas y avanza además con un nuevo proyecto de producción de motores en Córdoba.
El futuro de las plantas, según la conducción regional, estará atado a la evolución del mercado, las condiciones de competitividad y las reglas que rijan para la industria automotriz en Argentina y Brasil.