La despedida de Messi: emoción, lágrimas y un Monumental rendido ante el 10

Lionel Messi jugó su último partido con la Selección argentina en un Monumental colmado. La noche estuvo marcada por los homenajes, la emoción de sus compañeros y el cariño de unos 85.000 hinchas.

La despedida de Messi: emoción, lágrimas y un Monumental rendido ante el 10
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Lionel Messi tuvo este martes la despedida que merecía después de más de dos décadas defendiendo la camiseta de la Selección argentina. El estadio Monumental se vistió de fiesta para acompañar al capitán en su último partido con la celeste y blanca, en una noche cargada de recuerdos, ovaciones y lágrimas.

Unos 85.000 hinchas colmaron el estadio para ser testigos de un momento histórico. La jornada comenzó varias horas antes del partido, con música y distintos espectáculos que prepararon el clima para una despedida que trascendió ampliamente lo deportivo.

Messi volvió a pisar el césped del Monumental acompañado por sus hijos y los hijos de algunos de sus compañeros. Visiblemente emocionado, recibió una ovación que se extendió durante varios minutos y que reflejó el vínculo construido con el público argentino a lo largo de su carrera.

El homenaje tuvo distintos momentos especiales. Hubo fuegos artificiales, una enorme camiseta desplegada sobre el campo de juego y un himno interpretado por el veterano de Malvinas Fabio Santana. También se escucharon aplausos y cánticos cada vez que la figura del 10 aparecía en las pantallas o tomaba contacto con la pelota.

El Monumental tiene un significado particular para Messi. Allí disputó su primer partido como local con la Selección mayor en 2005, ante Perú, y también protagonizó algunas de sus actuaciones más recordadas. En el estadio de River acumuló 28 partidos, con 22 victorias y seis empates, además de 19 goles y 13 asistencias. 

La noche también tuvo una fuerte carga emocional para Lionel Scaloni. El entrenador no pudo contener las lágrimas durante el himno, consciente de que comenzaba una nueva etapa para el seleccionado argentino sin su histórico capitán. 

En el partido, Argentina terminó imponiéndose 3-0 ante Benín. Messi convirtió uno de los goles, de penal, y alcanzó así los 126 tantos con la camiseta argentina. También protagonizó una de las imágenes más simbólicas de la noche al asistir a Nicolás Paz, quien marcó el segundo gol y quedó asociado a una escena que muchos interpretaron como un posible pase de una generación a otra. 

El resultado quedó en un segundo plano. La verdadera protagonista fue la despedida de un futbolista que marcó una época y que, después de más de 20 años con la Selección, cerró su ciclo rodeado por sus compañeros, su familia y miles de argentinos.

Messi se fue del Monumental entre lágrimas y aplausos. La camiseta número 10 seguirá teniendo dueño en la historia del fútbol argentino, pero desde ahora comienza una nueva etapa: la era posterior al jugador que convirtió su historia con la Selección en una de las más grandes del deporte mundial.

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