
El crecimiento de la actividad minera en San Juan no solo despierta expectativas económicas. También genera preocupación entre quienes buscan alquilar una vivienda, ante la posibilidad de que la llegada de trabajadores vinculados al sector incremente la demanda y presione sobre los precios.
Desde la Asociación de Inquilinos Sanjuaninos señalaron que el fenómeno ya comienza a generar inquietud en el mercado inmobiliario. Su presidente, Víctor Bazán, sostuvo que el denominado boom minero podría impactar directamente sobre quienes actualmente alquilan en la provincia.
Uno de los puntos señalados es la aparición de contratos de alquiler cada vez más cortos. Según explicó Bazán, algunos propietarios evitarían comprometerse por períodos prolongados ante la expectativa de una mayor demanda y de valores más elevados en el futuro.
Como ejemplo, mencionó el caso de una propiedad que actualmente se alquila por $500.000 y que, según esa expectativa, podría llegar a costar $1 millón en seis meses. La situación, advirtió, puede llevar a algunos propietarios a optar por acuerdos de menor duración.
A esto se suma el debate en torno al proyecto de “desalojo exprés”, que cuenta con media sanción del Senado y todavía debe ser tratado por la Cámara de Diputados. Desde la asociación consideran que, de aprobarse, podría facilitar la recuperación de viviendas para destinarlas a un mercado con mayor capacidad de pago.
El planteo fue presentado durante un encuentro nacional de inquilinos realizado el 24 de septiembre, donde representantes de distintas provincias también discutieron medidas relacionadas con las comisiones inmobiliarias y la situación de los contratos de alquiler.
La preocupación se suma a advertencias realizadas previamente desde el sector inmobiliario sanjuanino sobre el posible impacto de la minería en el mercado de viviendas. Desde la Cámara de Construcción e Inmobiliarias habían señalado que los mayores ingresos de trabajadores mineros podrían generar una competencia por las propiedades disponibles.