
Carlos Gonzalo Rivero negó haber asesinado a su esposa, Camila Agustina Vecchiarello, y durante su declaración aseguró que la joven se habría provocado las heridas con cuchillos durante una discusión. También afirmó que desconocía que Camila estaba embarazada, dato que surgió durante la autopsia.
Según su relato, la discusión comenzó cuando le comunicó que quería regresar a Salta. Rivero sostuvo que Camila se puso agresiva, lo atacó con un cuchillo y luego se habría provocado las heridas en el cuello. También aseguró que intentó asistirla después del episodio.
La versión del acusado contradice la reconstrucción de la Fiscalía, que sostiene que Rivero golpeó a Camila y luego la atacó con un cuchillo, provocándole heridas defensivas, antes de causarle las lesiones mortales en el cuello.
Tras la audiencia, el juez Federico Rodríguez dictó un año de prisión preventiva para Rivero y estableció el mismo plazo para avanzar con la investigación. El acusado quedó imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.