
Luego de que el INDEC informara una inflación del 1,7% en agosto, las primeras mediciones privadas de septiembre encendieron una señal de alerta: los precios de los alimentos comenzaron a mostrar una mayor velocidad de aumento durante la segunda semana del mes.
El comportamiento de este rubro podría convertirse en uno de los factores que presionen sobre el índice de precios al consumidor correspondiente a septiembre. De todos modos, las consultoras todavía mantienen proyecciones que ubican la inflación general en niveles similares a los registrados durante agosto.
El dato de agosto había significado una desaceleración frente al 2,1% registrado en julio y llevó la inflación interanual al 33,5%. Sin embargo, la evolución de los precios de los alimentos representa uno de los principales focos de atención para las próximas semanas.
Las mediciones semanales de distintas consultoras comenzaron a reflejar un mayor ritmo de incrementos en supermercados y comercios. Este movimiento resulta relevante porque los alimentos tienen un peso importante dentro de la canasta que utiliza el INDEC para calcular la inflación.
La aceleración registrada en la segunda semana de septiembre todavía no alcanza para modificar de manera significativa las estimaciones mensuales, pero podría impactar en el resultado final si la tendencia continúa durante el resto del mes.
Por ahora, los analistas consideran que el índice general podría mantenerse alrededor del nivel de agosto. Sin embargo, advierten que la evolución de los precios de los alimentos será determinante para saber si esa tendencia logra sostenerse.
El escenario abre un nuevo interrogante para el Gobierno, que busca consolidar la desaceleración de la inflación después del 1,7% registrado en agosto.
La atención estará puesta en la evolución de los precios durante las próximas semanas. Si el incremento de los alimentos se sostiene, podría dificultar una nueva reducción del índice general.
Así, mientras las proyecciones todavía apuntan a una inflación mensual relativamente estable, el comportamiento de los productos de consumo cotidiano será uno de los principales indicadores a seguir durante septiembre.