
La presidenta del Centro Comercial de la Capital, Laura Zinni, expresó su preocupación por las recientes medidas económicas y su impacto en las pequeñas y medianas empresas (Pymes). En una entrevista exclusiva, detalló las inquietudes del sector y planteó la urgencia de un plan económico.
Zinni señaló que la situación preocupa especialmente porque las medidas de ajuste llegan apenas una semana antes de las festividades navideñas. Anticipa una caída en las ventas, ya proyectadas menores que el año pasado, y destaca que la duración de las medidas podría representar un problema significativo para las Pymes.
La presidenta del comercio capitalino resalta que el pago del aguinaldo ya se está volviendo complicado para algunos comercios, y la falta de financiamiento exacerba la situación. Advierte sobre la dificultad de mantener la fuerza laboral y los negocios abiertos sin acceso a créditos y plazos razonables.
En cuanto al turismo, Zinni observa un leve movimiento los fines de semana, pero aclara que no representa un termómetro positivo para el comercio local. Destaca que ciertos productos como indumentaria, calzado y artículos de electrónica y tecnología son adquiridos, aunque el ticket promedio será inferior al del año pasado.
“SE VE TURISMOS LOS FINES DE SEMANAS, NO MARCA EL TERMÓMETRO PARA DECIR QUE HACEMOS UNA DIFERENCIA CON EL TURISMO EXTRANJERO”.
El principal problema, asegura, es la falta de financiamiento, obligando a los comercios a operar sin plazos ni créditos. Advierte que la reducción de la actividad económica podría paralizar el comercio, dificultando la sostenibilidad de las Pymes y el mantenimiento de empleos.
Zinni destaca la problemática de convenios informales, especialmente a raíz de la ley de alquileres. Menciona la dificultad de asumir deudas y la importancia de flexibilizar las moratorias. Advierte sobre el desabastecimiento en góndolas de supermercados y otros rubros.
Finalmente, la presidenta del comercio capitalino hace un llamado a conocer pronto un plan económico integral y manifiesta la necesidad de monitorear las medidas para evaluar su impacto en el tejido social. Alerta sobre sectores excluidos del ajuste que podrían enfrentar desafíos económicos directos, como los jubilados que aún no cobran el haber de diciembre.