
Prokopyev dijo a los controladores de tierra durante el descenso que los tres se sentían bien. Experimentaron más de cuatro veces la fuerza de la gravedad cuando la cápsula atravesó la atmósfera y aterrizó en las áridas estepas kazajas. Los helicópteros se desplazaron con equipos de recuperación para recoger a los astronautas.
Rubio, de 47 años, médico del Ejército y piloto de helicópteros, dijo en una rueda de prensa la semana pasada que nunca habría aceptado pasar un año entero en el espacio si se lo hubieran pedido desde el principio. Acabó perdiéndose importantes hitos familiares, como el primer año de la mayor de sus cuatro hijos en la Academia Naval de EE.UU. y el de otro en West Point.
Rubio dijo que el aspecto psicológico de pasar tanto tiempo en el espacio fue más duro de lo que esperaba.
“Abrazar a mi mujer y a mis hijos va a ser primordial, y probablemente me centraré en eso durante los dos primeros días”, dijo.
Puede que Rubio conserve este récord durante algún tiempo. Por el momento, la NASA no tiene previsto realizar más misiones de un año de duración.
Era el primer vuelo espacial para Rubio y Petelin, ingeniero de 40 años. Prokopyev, de 48 años, ingeniero y piloto, ya ha realizado dos viajes largos a la estación.
Desde su despegue de Kazajstán el pasado septiembre, han recorrido 253 millones de kilómetros (157 millones de millas) y han dado la vuelta al mundo casi 6.000 veces.