
Este miércoles 16 de agosto se realizó una nueva audiencia pública en el EPRE para actualizar los valores de las tarifa eléctrica. La actividad se hizo en manera remota y participaron organismos públicos y organizaciones sociales. Desde Energía San Juan pidieron una variación del 46%, pero desde el Consejo de Asesor de Acompañamiento para las Revisiones Tarifaria del EPRE propusieron un aumento 29,9%.
En el encuentro participaron especialistas de las distribuidoras eléctricas y representantes del pueblo sanjuanino. Desde Energía San Juan realizaron una exposición y pidieron que se tuviera en cuenta los periodos anteriores al 2022 y una deuda de la firma, cuestión que fue rechazada por el ente regulador. La empresa encargada de la administración de la electricidad propuso una variación en promedio del 46,9%.
Este es el nuevo cuadro tarifario propuesto por el EPRE. Foto: captura.
En tanto desde el EPRE pidieron utilizar el Fondo de Contención de Tarifas para evitar un fuerte incremento y propusieron en promedio una suba del 29,9%. Para determinar la cifra, analizaron numerosos temas de relevancia, incluyendo las diferencias entre los índices de precios INDEC previstos para abril 2023 en la última Revisión Tarifaria, las proyecciones de los índices del INDEC a octubre de 2023, la evolución de la calidad del servicio y la evaluación del cumplimiento del Plan de Inversiones, otros planteos de Energía San Juan S.A. en relación a diferencias de ingresos, temas impositivos, etc.
De esta manera, los usuarios con un menor consumo mensual percibirán un incremento de $691 y aquellos con mayor consumo verán en sus boletas un alza de $16.501. El nuevo cuadro tarifario regiría en las facturas con vencimiento en octubre o noviembre, según el organismo de contralor.
Directorio del EPRE. Foto: gentileza.
La entidad reguladora cuestionó numerosos puntos de la presentación de Energía San Juan y señaló que la compañía no tuvo una disminución significativa en sus ganancias.
Participaron instituciones de la sociedad civil como entidades vitivinícolas, mineras, de consumidores, hoteleros, entre otros apoyaron la propuesta del EPRE al consideralo como razonable y equilibrado debido a que no afectaría tanto al usuario y la empresa obtendría ganancias adecuadas.