
Oriana era el sol de la familia. Tenía una alegría que irradiaba todo el tiempo. Su sonrisa quedó inmortalizada en decenas de fotos y videos que los padres hoy conservan con mucho amor. Tenía 1 año y 5 meses cuando no recibió el diagnóstico adecuando y murió. La tragedia ocurrió el 30 de julio del 2022 y por el hecho quedó imputado un médico del Hospital Rawson.
A un año de aquella tragedia, la causa avanza a paso muy lento y por eso la familia saldrá a las calles para pedir justicia. "Parece que ha pasado mucho pero seguimos como si hubiera sido ayer. La causa se mueve pero va muy lenta. Se que los tiempos de la justicia son lentos pero entiendo que hay cosas que no están, que a pesar que las ha pedido el fiscal, no las han mandado desde el hospital", comenzó explicando Johana Santana, la mamá de Oriana Salinas
A lo largo de este proceso, los padres de la nena acudieron a más de 10 abogados para recibir asesoramiento y encontrar alguno que quisiera comprometerse con la causa. Pero se encontraron que "ninguno quería llevarla" y le "decían que dependía de quién fuera el padrino del médico", para saber si aceptaban o no. Actualmente están con una abogada oriunda de San Luis y otro de San Juan, pero sus identidades prefiere reservarlas para poder avanzar. Para que la causa tenga realmente luz, la familia contrató una perito oriunda de La Plata que ya trabaja en la investigación.

En diciembre del 2022 se formalizó la acusación sobre uno de los médicos del hospital Rawson, sobre quien se investiga si es el principal en la cadena de responsabilidades. La audiencia de control será en diciembre de este 2023 y se espera que para ese momento ya hayan novedades.
"Hubo muchas personas que no nos ayudaron, no nos quisieron dar lo que era de ella, lo que le hicieron en vida. Nos costó mucho conseguir la historia clínica", lamentó la madre quien destacó que aunque ya pasó un año, para ella "es difícil como el primer día". "Todavía nos cuesta hacer una marcha para pedir justicia cuando la injusticia estuvo desde el primer día... siempre sentimos el abandono hacia ella", marcó.
Oriana tenía una hermanita mayor que hoy tiene 7 años de edad, Luisana, y todo el tiempo expresa que la extraña. "Pregunta por ella y por qué no puede estar acá. Está enojada con Dios y con los médicos. Con 7 años dice que los médicos son malos. Sabemos que hay buenos médicos pero no nos tocó a nosotros, no fueron responsables", agregó.

Johana recordó que a Oriana la llevaron al médico desde el momento que empezó a sentirse mal. El primer diagnóstico, desde los consultorios médicos de la obra social Osuthgra fue un catarro. Luego en el hospital Rawson, no hubo un diagnóstico puntual pese a que le hicieron una radiografía y análisis de sangre. Sólo en el hospital Marcial Quiroga pudieron identificar el problema pero ya era demasiado tarde.
"La llevamos muchas veces, confiamos en los médicos que la estaban atendiendo. Lo que nos decía creíamos que era eso. De repente vemos que sigue pasando lo mismo y que no cambia nada, es como que no les importa los pacientes porque ni los revisan a los niños. Están matando a nuestros hijos y todo queda como si nada", expresó la mamá sin poder contener las lágrimas y destacó: "no era necesario ser médico para darse cuenta que todo estaba mal. De Oriana conservamos los mejores recuerdos en videos e imágenes, lo que nos queda. Cada vez que la extrañamos sólo nos queda buscar en los recuerdos del teléfono, las fotos porque no podemos buscarla en otros lugares".
Los padres de Oriana pertenecen a la ONG por la Vida y la Salud, una agrupación nacional que impulsa en el Congreso de la Nación la Ley Nicolás, de seguridad del paciente. La misma ya pasó por todas las comisiones y fue aprobada. Para agosto se espera su tratamiento en el recinto y que consiga media sanción.

Hoy la causa de Oriana no cuenta con novedades y parece "estancada". "Nada me va a devolver a mi hija pero queremos que algo cambie en el sistema de salud, que se haga algo porque no es simplemente que no hicieron lo que tenían que hacer, sino que mataron a mi hija. Sentí que la abandonaron, le quitaron la posibilidad de vivir, luchar y seguir con nosotros", agregó la mamá.
"Hay muchas pruebas que no están. También está frenado porque el fiscal Roca hace el pedido y desde el hospital no responden. Desde la obra social no mandaron la historia clínica digital y seguimos estancados en los pedidos", lamentó la madre.
El martes que viene la familia hará una marcha para pedir justicia, que los responsables del hecho paguen por la muerte de la nena y que ya no se sigan registrando más casos de mala práxis.