Murió

El personaje urbano apareció sin vida a metros del rancho que ocupaba

Murió
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En junio de 2017 la foto de un hombre con ropa vieja, despeinado y barbudo tomando una cerveza que cayó de un camión en la ruta dio la vuelta a San Juan. Poco después se conoció que se llamaba Atilio Zaire, conocido también como “el Sánguche” y “Sanguchito”, un hombre que vivía en la extrema pobreza y solo. Para ayudarlo hasta organizaron un desfile de modas para conseguirle un mejor vivir.

Este miércoles 30 de diciembre, se confirmó que el 2020 se llevó también a este personaje sanjuanino, ya que lo encontraron muerto cerca de su precaria casa. El cadáver estaba al aire libre, según los primeros datos, en inmediaciones de Balmaceda y Abraham Tapia. 

Fueron los vecinos quienes confirmaron a DIARIO HUARPE que el cadáver que apareció a media mañana, rodeado de una jauría, era el del conocido personaje. Zaire era changarín, vivía solo en una casa prestada y su única compañía eran los perros, aunque todos los conocían.

La Policía investiga que pudo haber sucedido, si fue una muerte natural o no y también intentan determinar si lleva más de un día fallecido.

Una historia que movilizó la provincia

Después de convertirse en el protagonista de un viral por la picardía de abrir una botella de cerveza que cayó de un camión, Atilio Zaire contó su historia y la proivncia se conmovió por completo.

El hombre vivía en un ranchito que le prestaba un vecino de la zona. Trabajaba haciendo changas, era alcohólico y aseguraba no tener familia cercana. Sin embargo, este miércoles quien lo reconoció fue un sobrino que se acercó al lugar donde hallaron el cuerpo sin vida. 

Atilio contaba que tenía un solo hijo que vivía en Córdoba al que no veía en años. Además, contaba que quedó en la pobreza cuando se separó de su mujer, quien lo había engañado. Esta historia a veces cambiaba un poco, pero lo cierto es que Zaire estaba solo la mayor parte del tiempo.

En su niñez se había ganado el apodo de "Sánguche" por una canción del grupo Wawancó que se llamaba El Sanguchito de Mortadela. En su vida había trabajado haciendo ladrillos, en la construcción y casi siempre iba buscando changas para hacer y mantenerse. 

Los vecinos aseguraban que era inofensivo, que daba vueltas por la zona y que trabajaba cuando encontraba algo para hacer y con eso ganaba para comer. Al ver la pobreza extrema en la que vivía, en 2017 hubo donaciones para ayudarlo a equipar mejor la casa, pero días después de que recibió ropa y hasta una cocina usada, le robaron todo.

La solidaridad volvió a salir en su rescate y hace más de dos años que no se sabía mucho más de él. Hasta este miércoles, que los vecinos vieron el cadáver cerca de la zona. Supuestamente, algunos perros callejeros habrían estado intentando comerse el cuerpo de Zaire.  

Fuente: Diario Huarpe

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