

La mujer, que en principio no debería tener acceso a las redes sociales por su condición de interna, se mantiene activa en Instagram, es más cuenta con más de 19 mil seguidores. Pero desde que está cumpliendo condena solo sube fotos en la modalidad "historias", que solo permanecen 24 horas y luego desaparecen de las redes.
La identidad de la mujer se reserva para por el parentesco de la víctima.