
“Pedimos agua, no boludeces”, manifestó un vecino que integra el grupo de vecinos de barrios aledaños a calle La Laja, desde el barrio Ampacama hasta Las Piedritas, en Albardón. Por este hecho, reclamaron y continuarán con las quejas a través de corte de dicho camino para tener un servicio digno, ya que el líquido es “intragable” y de cada surtidor apenas sale “un hilito”.
Además, contaron que los barrios, que van desde calles San Nicolás hasta Las Piedritas por La Laja, remarcaron que los módulos habitacionales se alimentan de dos bombas. “Todos los veranos tenemos problemas con el agua. No sabemos si el causante es por un vecino, que es productor, y a determinada hora corta la bomba para regar su propiedad. Obras Sociedad del Estado (OSSE) nos dijo que es una bomba que se rompió. Lo que sí, acá se corta el agua desde las 18 horas y no tenemos el servicio durante toda la noche”, dijo Adriana Becerra, otra de las vecinas que reclamaban.
Los vecinos manifestándose en calle La Laja. Foto: Diario Huarpe.
Los manifestantes revelaron que invitaron al presidente de OSSE, Guillermo Sirerol, pero ninguna autoridad llegó al lugar. También sostuvieron que si realizan el reclamo en la sede de la entidad, van a ser sacados a la fuerza. “No iremos allá y seguiremos cortando la calle acá. Este reclamo lo volveremos a hacer mañana (en referencia a este miércoles)”, comunicaron.
Ante las consultas de este medio sobre el consumo diario, aseguraron que para bañarse hay que juntar en baldes y quien tiene tanque, puede hacerlo por ahí. “Por eso, solicitamos bombas y tanques. Pedimos agua, no boludeces”, dieron a conocer.
“Desde OSSE nos dijeron que no sabían sobre nuestro reclamos. Al enterarse, por parte de un empleado del organismo que se sorprendió por el corte, nos aconsejaron que compremos una cisterna, pero no todos tenemos esa posibilidad”, ratificaron sobre el diálogo que tuvieron con integrantes de la empresa estatal.
También remarcaron que el agua no es para tomar y deben comprar agua mineral. Adriana Becerra, vecina del distrito Las Piedritas, contó que sus tres nietos tuvieron que ser internados por cólicos y diarrea tras beber de este líquido en su hogar. “Mis nietos de 4 años, otro de 3 y un bebé de ocho meses fueron hospitalizados. Tenemos que comprar gran cantidad de agua mineral todos los meses. No estamos reclamando una incoherencia, sino algo esencial”, abundó durante su relato.